NUESTRA HISTORIA

Rosa Nonell y Mònica Oleart son madre e hija. Se dedicaban al textil infantil y, en 1992, a causa de la crisis del momento, tuvieron que dejarlo.
Pero dicen que cuando se cierra una puerta se abre una ventana y, en su caso, no cabe duda. Esa circunstancia les llevó a dedicarse a la que siempre había sido la pasión de Rosa: la cocina.

Ella siempre había disfrutado preparando deliciosas recetas tradicionales, tanto catalanas como de todo el mundo.

Y ese placer por la cocina y la voluntad de compartirlo fue lo que las animó a adentrarse en el mundo de la hostelería.

Desde el principio tuvieron claro que se especializarían en cocina mediterránea, de mercado, con productos de temporada y de proximidad, sin perder nunca de vista las tendencias gastronómicas del momento. El tiempo ha demostrado que fue una elección más que acertada.

Dentro de una misma familia puede haber personas de todo tipo, opiniones para todos los gustos, los más variados puntos de vista… Detrás de todo esto, sin embargo, hay algo intangible que, más allá de la sangre, nos une a los nuestros. ¿Una filosofía de vida? ¿Una manera de hacer? Una marca personal que nos define y de la que Rosa y Mònica están orgullosas.
Ahora, 30 años después, ellas son las capitanas de El Racó del Navegant y el Racó 19, restaurantes que tienen grabada su huella.
Dos generaciones, dos miradas y un mismo objetivo: la felicidad de quienes visitan su casa.

EL RESTAURANTE

Conscientes del valor que un entorno idílico puede aportar a una experiencia gastronómica, Rosa Nonell y Mònica Oleart ubican su segundo restaurante en un paraje inmejorable…el Club de Golf de San Vicente de Montalt es, desde otoño del 2017 , el hogar del tercer restaurante del Grupo Racó.

Y por qué Racó 19, se preguntarán… La mayoría de los campos de golf tienen 18 hoyos. El concepto de ‘agujero 19’ se creó popularmente para nombrar el lugar donde los golfistas conversan, se relajan y disfrutan de un aperitivo o de una comida agradable cuando terminan el partido. Así pues, Racó 19 se ha constituido como este lugar ideal tanto para quienes juegan en el golf como para quienes no.

Uno de sus puntos fuertes son las brasas, en las que preparan, con el inigualable sabor del fuego, la mejor carne, los pescados más sabrosos y verduras de temporada. Ante unas espectaculares vistas al mar, madre e hija ofrecen una cocina de mercado tradicional y moderna que hará las delicias de mayores y jóvenes. ¡El único requisito es disfrutar con la buena cocina!

Y tú, ¿eres un foodie con swing?